cerrar

Ejercicio y dieta reducen hasta un 80 por ciento el riesgo de hipertensión en mujeres

Reducir la hipertensión femenina
El índice de masa corporal fue el factor que predecía en mayor medida la hipertensión, un IMC de menos de 25 podría evitar el cuarenta por ciento de los nuevos casos de presión sanguínea elevada.

El ejercicio regular y una dieta adecuada podrían reducir hasta casi el 80 por ciento el riesgo de hipertensión en las mujeres, según sugiere un estudio del Hospital de Brigham y las Mujeres y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los resultados del estudio muestran que el seguimiento de factores dietéticos y de estilo de vida modificables que incluyen el mantenimiento de un peso normal, ejercicio diario, una dieta alta en frutas, vegetales y productos lácteos desnatados y baja en sal y suplementos de ácido fólico se asoció con una menor incidencia de hipertensión entre las mujeres.

Los científicos, dirigidos por John P. Forman, examinaron la asociación entre combinaciones de factores de estilo de vida de bajo riesgo y la propensión a desarrollar hipertensión. El estudio incluyó a 83.882 mujeres adultas de entre 27 y 44 años del segundo Estudio sobre Salud de las Enfermeras (NHS) que no tenían hipertensión, enfermedad cardiovascular, diabetes o cáncer en 1991 y que habían informado de una presión sanguínea normal. El seguimiento de los nuevos casos de hipertensión se realizó durante 14 años hasta 2005.

Los investigadores identificaron seis factores del estilo de vida y dietéticos asociados a la hipertensión que incluían un índice de masa corporal (IMC) de menos de 25; una media diaria de 30 minutos de ejercicio; una puntuación alta en el seguimiento de la dieta DASH para detener la hipertensión en un cuestionario alimentario; el uso de menos de un analgésico no narcótico a la semana; y el consumo de 400 microg/d o más de ácido fólico en suplemento.

La puntuación en la dieta DASH se determinó en base a el consumo elevado de frutas, vegetales, frutos secos y legumbres, productos lácteos desnatados y productos integrales además de un consumo bajo de sal, bebidas edulcoradas y carnes rojas y procesadas.

Los investigadores analizaron la asociación entre las combinaciones de tres (IMC normal, ejercicio y dieta DASH), cuatro (tres factores de bajo riesgo y consumo moderado de alcohol), cinco (cuatro factores de bajo riesgo y el no consumo de analgésicos) y seis factores de bajo riesgo y ácido fólico y el riesgo de desarrollar hipertensión.

Durante los años de seguimiento del estudio se detectaron 12.319 nuevos casos de hipertensión. Los seis factores de riesgo modificables se asociaron de forma independiente con el riesgo de desarrollar hipertensión durante el seguimiento. En el caso de las mujeres que seguían todos los aspectos saludables del estilo de vida, el riesgo de hipertensión era un 80 por ciento menor.

Según los investigadores, si se hubieran seguido los seis aspectos del estilo de vida se hubieran podido evitar el 78 por ciento de los nuevos casos de hipertensión. Este porcentaje hubiera sido del 72, 58 y 53 por ciento si se hubieran seguido cinco, cuatro o tres de las recomendaciones saludables respectivamente. El IMC fue el factor que predecía en mayor medida la hipertensión, un IMC de menos de 25 podría evitar el 40 por ciento de los nuevos casos de presión sanguínea elevada.

Los autores concluyen que el seguimiento de factores del estilo de vida y de la dieta de bajo riesgo se asocian con reducciones significativas en la incidencia de la hipertensión y podrían tener el potencial de evitar una gran proporción de nuevos casos de hipertensión entre las mujeres jóvenes.

 

Compartir